Personalizar la cabina con tu marca
Doce paneles impresos, el color de la luz y el premio que vuela dentro. Todo lo que se ve en la foto se puede decidir.
Los doce paneles
La cabina lleva dos bandas de paneles. Alrededor del perímetro hay diez —cinco en la franja superior y cinco en la inferior— y en el frontal hay dos más, uno arriba y otro abajo, que son los que se ven de frente en casi todas las fotos.
| Panel | Medida útil | Cuántos |
|---|---|---|
| Frontal superior e inferior | 56,5 × 22 cm | 2 |
| Perímetro, franja superior | 54 × 22 cm | 5 |
| Perímetro, franja inferior | 54 × 22 cm | 5 |
Son formatos muy apaisados: veinte centímetros de alto por más de medio metro de ancho. Eso condiciona el diseño. Un logotipo cuadrado queda pequeño y perdido; lo que luce es una banda horizontal con el logotipo a un lado y un mensaje corto al otro, o el logotipo repetido en patrón.
El color de la luz
Las tiras LED de los cantos son direccionables: se fijan a un color concreto y se quedan así, o se dejan en ciclo suave. En la práctica, fijarlas al color de la marca es lo que mejor sale en las fotos de noche y en interior, porque el metacrilato recoge la luz por los bordes y dibuja el hexágono entero.
Hemos montado cabinas en violeta, rosa, verde agua, azul y verde. El color que peor funciona es el blanco frío: se come el contraste de los paneles impresos y las fotos salen planas.
Lo que vuela dentro también es tuyo
Es la parte que más se olvida y la que más rinde. El participante sale con algo en la mano y se lo queda: ese papel es el único soporte publicitario del evento que se va a casa con él.
- Vale con caducidad corta. Una semana o quince días obliga a volver, y además permite medir cuántos se canjean.
- Código único por vale. Cuesta poco de imprimir y te dice exactamente qué porcentaje del premio acabó en una compra.
- Billete de imitación. Efecto visual inmejorable, pero por sí solo no lleva a ninguna parte: conviene que tenga un reverso con la oferta.
- Mezcla de valores. Muchos vales pequeños y unos pocos grandes mantienen la tensión del juego sin disparar el coste.
Montar dos cabinas
Cuando el evento es grande, dos cabinas juntas no solo doblan el ritmo: cambian el juego, porque se puede jugar por parejas o enfrentar a dos personas. Visualmente también ganan, como se ve en las fotos de arriba. Es la configuración que usamos en ferias grandes y en activaciones de fin de semana en centros comerciales.
Lo que no se puede cambiar
La estructura es la que es: la altura, la forma hexagonal y el tamaño de los paneles son fijos. Tampoco se puede envolver la cabina entera en vinilo opaco, porque entonces desaparece lo que la hace funcionar, que es ver desde fuera lo que pasa dentro. Si necesitas una estructura a medida distinta, escríbenos y lo hablamos, pero eso ya es otro producto y otro plazo.
¿Lo quieres en tu evento?
Cuéntanos la fecha, el sitio y qué quieres que vuele dentro. Te devolvemos presupuesto cerrado, con transporte y montaje incluidos, normalmente el mismo día.